II Congreso Mundial de la Divina Misericordia.
Reunidos en este bendito país, tierra natal de grandes santos como Maximiliano Kolbe, Estanislao Papczynski, Jerzy Popieluszko, Juan Pablo II, Santa Faustina, entre otros, tengo el privilegio de estar el lugar donde Nuestro Señor se presentó a una monja polaca para que anunciara a todo el mundo de su inefable misericordia.
Desde aquél día, ese mensaje se ha esparcido por los cinco continentes tocando la vida de millones y millones de hombres y mujeres. Aquí en la Basílica de la Misericordia de Dios nos reunimos para hacer crecer nuestro corazón en el fuego del amor que una vez nos llamó a ser testigos del amor que Dios nos tiene.
El clima internacional refleja la catolicidad de la Iglesia unida, en sus diversas lenguas, costumbres y tradiciones bajo los rayos de la misericordia divina.
Comenzamos puntualmente a las dos de la tarde con una cordial bienvenida de parte del Cardenal Stanislaw Dziwisz (muy simpático en persona), Metropolitano de Cracovia, posiblemente el hombre que mejor ha conocido al Beato Juan Pablo II. A continuación escuchamos atentamente la exposición del Cardenal Christoph Schonborn quien nos ayudó a encontrar la presencia de la confianza en la misericordia que vivió Santa Teresa del Niño Jesús.
Posteriormente a las tres de la tarde nos unimos en la oración ante el Santísimo Sacramento para encomendar todas sus intenciones y la misma misericordia para el mundo entero.
Durante la hermosa celebración de la Eucaristía nos ha predicado la Palabra el Cardenal Joseph Zen-Ze kiun, S.D.B quien sufre duramente junto a los 350.000 hermanos católicos de China, la persecución comunista. Junto con el testimonio de su presencia nos ha pedido a todos orar por todo su pueblo a lo que toda la asamblea puesta de pie respondió con un aplauso de aprobación y apoyo profundamente conmovedor.
Por el misterio de nuestra fe que es la Comunión de los Santos, te invito a que te unas espiritualmente a estos días de gracia mediante la oración a Jesús Misericordioso por la intercesión de Santa Faustina.
Jesús en Ti Confío.
P.Dante MIC
"Humana es mi condición
pero no lo es mi combate".
(San Pablo Apóstol)