La Iglesia tiene un nuevo beato:
Treinta y tres años después de su muerte, el Padre Sopocko (1888-1975) — gran promotor del mensaje de la Divina Misericordia y confesor de Santa María Faustina Kowalska â fue elevado a los honores del altar en una Misa de beatificación el pasado domingo 28 de septiembre en Bialystok, Polonia. Un estimado de 80,000 personas asistieron a la Misa, la cual fue celebrada por su Excelencia el Arzobispo Angelo Amato, el prefecto para las causas de los santos y delegado personal del Santo Padre, el Papa Benedicto XVI.
El Cardenal Estanislao Dziwisz, antiguo secretario de Juan Pablo II y actual Arzobispo de Cracovia, Polonia, dio la homilía de beatificación en la Iglesia de la Divina Misericordia en Bialystok, donde está localizada la tumba del Beato Miguel Sopocko.
"Había una necesidad por reconocer la sabiduría, sensibilidad espiritual y santidad en las visiones de una simple monja, el mensaje de Dios dirigido al mundo entero," dijo el Cardenal Dziwisz.
Muchos dignatarios de la Iglesia procedentes de varios países se hicieron presentes. Participaron en la celebración más de 100 obispos, 400 sacerdotes y más de 1,000 hermanas, incluyendo 100 hermanas de 13 países de la Congregación de Jesús Misericordioso, congregación que fue fundada por el Padre Sopocko. También habían grupos de peregrinos de muchos países, entre ellos el grupo de peregrinaje de los Auxiliares Marianos, dirigido por el Padre Serafín Michalenko, MIC.
Más de 80,000 fieles se congregaron en esta fecha con pancartas y coloridos carteles representando las diócesis, parroquias y organizaciones de la iglesia local. Entre los distinguidos invitados estaban los oficiales del gobierno encabezados por Lech Kaczynski, presidente de la República de Polonia, y Bronislaw Komorowski, vocero del Parlamento Polaco.
La beatificación del Padre Miguel Sopocko fue solicitada por Edward Ozorowski, Arzobispo de Bialystok. El Arzobispo Angelo Amato leyó la Carta Apostólica del Papa Benedicto XVI con la cual el Padre Sopocko fue elevado al rango de beato y recibió como su día litúrgico el 15 de febrero, día de su muerte.
La procesión con las reliquias del Beato Miguel Sopocko fue llevada a cabo por el rector del Santuario de la Divina Misericordia y las Hermanas de Jesús Misericordioso. Las reliquias fueron puestas frente a la imagen del Beato Miguel y fueron expuestas para su veneración.
En la imagen de beatificación, el Padre Sopocko fue retratado como un sacerdote joven, llevando puesta una sotana desgastada, como símbolo de su sencillez y arduo trabajo, en su mano un rosario y un breviario, y la imagen de la Divina Misericordia sostenida sobre sus hombros con los rayos brotando a través de él.
Cómo Dios usó este sacerdote
En su homilía, el Cardenal Dziwisz dijo que "la Divina Providencia usó este sacerdote para que la invariable verdad de la Divina Misericordia pudiera alcanzar un camino especial hacia la mente y los corazones de la gente del siglo XX. Ese siglo se ha caracterizado de cierta manera por sus crueles sistemas totalitarios los cuales trataron de remover por la fuerza la esperanza de la vida de las personas, donde se trató de arrancar su dignidad, condenándolos a un sentimiento de desesperación. Entre los momentos de oscuridad de la vida, la lucha diaria con la maldad y las experiencias difíciles asociadas con la vida, había la necesidad de un rayo de luz y esperanza. Ese rayo fue un poderoso recordatorio de la verdad de nuestro destino el cual está en las manos de Dios misericordioso.
El Cardenal de Cracovia de igual manera dijo: "el Beato Sopocko proclamó la misericordia de Dios no sólo a través de su participación directa en está labor, la cual fue iniciada por la Hermana Faustina. El mismo fue un hombre de infinita confianza en la misericordia de Dios. Esa fue su actitud espiritual. Esa fue su "canción personal." Esa fue una característica especial de su identidad cristiana."
El 28 de septiembre, fecha de la beatificación, tiene una importancia simbólica para la Arquidiócesis de Bialystok porque en este día la arquidiócesis celebra anualmente el "día de oración por la santidad de los sacerdotes."
Alrededor del altar de la beatificación, había una colorida pancarta que citaba las palabras de Jesús a Santa Faustina acerca del Padre Sopocko: "Es un sacerdote según mi corazón" (Diario, 1256).
Estas palabras fueron también dichas por el Arzobispo Angelo Amato en su reflexión. El habló del gran significado e importancia que tienen para los sacerdotes. El les insistió a los sacerdotes a que sigan el camino del Beato Miguel Sopocko, una vida entregada totalmente a Cristo y a la Iglesia.
Las palabras del Santo Padre acerca de Sopocko
Después de su mensaje del Ángelus desde Castel Gandolfo, en Italia, el Santo Padre concentró sus pensamientos en los fieles congregados en Bialystok, Polonia, para la beatificación del Padre Miguel Sopocko. El dijo:
De una manera especial extiendo mis saludos a los participantes de la beatificación del Siervo de Dios, el Padre Miguel Sopocko, el confesor y guía espiritual de Santa Faustina Kowalska. Como sugerencia suya, [la Hermana Faustina] describió sus experiencias místicas y apariciones de Jesús misericordioso en su conocido Diario. Gracias también a sus esfuerzos, la imagen con las palabras 'Jesús, en ti confío' fue pintada y transmitida al mundo. Este Siervo de Dios se dio a conocer como un ferviente sacerdote, profesor y promotor de la devoción a la Divina Misericordia...
Me uno con alegría a la Arquidiócesis de Bialystok y Vilnius y a todos los fieles alrededor del mundo quienes tienen un cariño por este mensaje de Jesús misericordioso. Mi amado predecesor el Siervo de Dios, Juan Pablo II, desde luego que se regocija con esta beatificación en la casa del Padre, ya que fue él quien encomendó el mundo a la Divina Misericordia. Es por eso que yo repito su deseo: que Dios quien es rico en misericordia los bendiga a todos ustedes.
'Misericordia cada día'
El Arzobispo Angelo Amato invitó a todos a seguir las enseñanzas del Beato Miguel Sopocko, especialmente en las relaciones familiares. El dijo:
En las familias, hay una necesidad de misericordia cada día, cada día la esposa debe ser compasiva con su esposo y vise-versa, continuamente reconfirmando su fidelidad reciproca. Cada día los padres deben ser magnánimos al perdonar a sus hijos, al experimentar su desobediencia y sus errores. Pero los hijos, también deben ser pacientes con sus padres. Todos en la familia, en el trabajo, en la sociedad, en todas partes, deben ejercer la misericordia, el perdón, el entendimiento: Nuestra sociedad necesita ciudadanos honestos, buenos, generosos y compasivos.
Después de la celebración de la Misa de beatificación, las reliquias del nuevo Beato Miguel Sopocko fueron llevadas en una procesión solemne a la iglesia de la Divina Misericordia y expuestas al público para su veneración. A las 3 p.m. la Coronilla de la Divina Misericordia fue cantada en frente del Santísimo Sacramento expuesto. Después de la bendición de las 3 de la tarde, una Misa en agradecimiento fue ofrecida por el Arzobispo Edward Ozorowski de Bialystok.
A lo largo de la ciudad hubo muchos eventos culturales asociados con esta beatificación. Representaciones de niños, conciertos, coros y otras presentaciones fueron llevadas a cabo en su honor. Esta fue realmente una alegre celebración, la cual fue experimentada por personas de diferentes partes del mundo quienes asistieron a la beatificación en honor a este verdadero siervo de Dios, un gran promotor de la Divina Misericordia al igual que Santa Faustina y el Siervo de Dios Juan Pablo II.
(Las citas en este texto no son traducciones oficiales, fueron hechas por el autor de este artículo).