La Madre de Dios
Para mí lo más tierno es observar una madre con su hijo; me encanta ver cómo ella lo cuida y lo protege con un amor cálido e incondicional. Y esto es lo que todos queremos en esta vida, sentirnos protegidos y amados por nuestros seres queridos, especialmente por Dios.
Dios no ama de una manera única y nos bendijo con la Virgen María como ejemplo de una madre perfecta. María fue un instrumento de Dios y por medio de ella fluyó Su amor para nosotros y Su deseo de hacernos saber que no nos encontramos solos en esta vida, sino que podemos confiar completamente en Su santa protección y la de una Madre que nos ama de igual manera.
Por eso podemos contar con la intercesión de la Madre de Dios por todas nuestras necesidades; es a través de ella que llegamos a tener una relación estrecha con el Padre Celestial, quien nos dio la vida y nos cuida tiernamente como sus queridos hijos.
Cuando nos sentimos tristes, nuestra Madre Santísima está acompañándonos en nuestro dolor; cuando estamos alegres, ella está sonriendo a nuestro lado. Es nuestra Madre, y es la Madre de nuestro Señor Jesucristo, quien intercede por la salvación de nuestros pecados para alcanzar la vida eterna.
La mejor manera de acercarse al Padre Todopoderoso es a través de Nuestra Madre de Dios, y es por eso que quiero invitarle a que se una espiritualmente a los Marianos el 1ro de enero, cuando celebramos una Misa especial en honor de la Madre de Dios. Su participación es una manera de agradecerle a Nuestra Madre por todo el amor que ella le ha brindado y para pedirle su intercesión ante el Niño Jesús por sus necesidades más importantes.
Haga clic aquí para enviarnos sus intenciones para la Misa en honor a la Madre de Dios.