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'Que fluyan las bendiciones'

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Más de 19,000 peregrinos se congregaron en el Santuario Nacional de la Divina Misericordia en Stockbridge para celebrar el Domingo de la Divina Misericordia el pasado 27 de abril. Los fieles vinieron de 13 estados y 2 provincias de Canadá pero el mundo entero tuvo la oportunidad de ver la celebración ya que fue televisado.

Este año, el Domingo de la Misericordia fue muy especial, ya que como lo explicó el Rector del Santuario, el Padre Kenneth Dos Santos, MIC, también se llevó a cabo la canonización dual de los Papas Juan XXIII y Juan Pablo II el mismo día.

Ambos Papas fueron ciertamente modelos de la Divina Misericordia. El Papa Juan XXIII tenía como propósito con el Vaticano II, llevar la "medicina de la misericordia" para nuestros tiempos, y Juan Pablo II ciertamente siguió la receta con sus enseñanzas sobre la misericordia, al igual que la canonización de Santa Faustina y al establecer el Domingo de la Divina Misericordia como una fiesta en la Iglesia universal en el 2000.

Su trabajo de difundir la misericordia fue el resultado del problema que afrontamos en nuestros tiempos, dijo Monseñor James Lisante, el celebrante principal y quien dio la homilía en la liturgia del Domingo de la Divina Misericordia.

"Nuestro problema humano, aunque parezca mentira, no es reconocer que pecamos," dijo Monseñor Lisante. "Es el aceptar la belleza del Sacramento de la confesión."

"Porque juzgamos con nuestra medida limitada y pecaminosa, no podemos creer en esa Misericordia, en ese amor incondicional, en esa disposición Divina para perdonar totalmente nuestros pecados," dijo Monseñor Lisante, pastor de Nuestra Señora de Lourdes en Massapequa, NY. "Pero Santa Faustina nos habla, sin duda alguna, de un Dios que nos perdona completamente, que nos ama desmesuradamente, quien es el alma de la compasión. Nuestra tarea, el Domingo de la Divina Misericordia y el resto de los días, es aceptar y recibir Su misericordia con alabanza y agradecimiento."

Los peregrinos ciertamente aceptaron esa misericordia, con corazones alegres y una fortaleza para afrontar la lluvia y el frio que azotaba a la multitud en la Colina del Edén.

"Creo que lo que realmente los atrae aquí es el que estamos celebrando, no sólo el Domingo de la Divina Misericordia, sino también la canonización del Papa Juan XXIII y el Papa Juan Pablo II," dijo Carl Weeden de Cranston, RI. "Cuando miramos la vida de ellos, uno puede decir que ambos fueron canales del amor de Dios aquí en la tierra. Ambos hicieron que todo el mundo sintiera el amor de Dios. Pudieran haber miles de personas, pero cada una tuvo una conexión especial con alguno de ellos [los Papas] y eso es definitivamente una gracia de Dios. Ustedes podrán ver que lo que atrae a la gente aquí es el amor de Dios."

Una reliquia de San Juan Pablo II estuvo cerca de las banderas que tenían su escudo y los colores papeles, al lado del santuario al aire libre durante la liturgia del Domingo de la Divina Misericordia. Después de su homilía, Monseñor Lisante le dio la bendición a los presents con la reliquia.

"Que la bendición de la misericordia de Dios se derrame sobre cada uno de nosotros a través de la intercesión de San Juan XXIII y San Juan Pablo el Grande," rezó Monseñor. "A través de su intercesión celestial, que el Padre de la misericordia nos de la sabiduría, la esperanza, y un gran amor por nuestra Iglesia. Que su luz celestial nos ilumine mientras nos unimos a ellos y a todos los santos para cantar la misericordia del Señor por siempre."

Durante el día se llevaron a cabo varias actividades de alabanza y oración, incluyendo la presentación del Diácono Chris Alar, MIC quien explicó a los peregrinos lo esencial del mensaje y la devoción de la Divina Misericordia. Los peregrinos tuvieron abundantes oportunidades para permitir que los rayos de la Divina Misericordia entraran sus vidas y en las vidas de sus seres queridos. Como Jesús le dijo a Santa Faustina:

Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia" (Diario,699)

La Confesión y la Adoración Eucarística también estuvo disponible a lo largo del día, al igual que los santuarios de velas, las Estaciones del Vía Crucis, y otros lugares de oración en la Colina del Edén.

"Fue una experiencia hermosa," dijo el Padre Marcel Vogel, de la Iglesia de Santa Anna en Montana. "Tengo dos amigos, Bill y Margie, y ellos me invitaron a venir hoy. Soy muy afortunado de tener la oportunidad de estar aquí con ellos. Ellos me proporcionaron el viaje, aquí estoy, y así que fluyan las bendiciones.

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Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias (Diario, 699).
Para vivir la Fiesta de la Misericordia apropiadamente, debemos recordar los siguientes puntos...